Jorge Restrepo
Cali, Colombia, 1961

  
"Arte correo o la transparencia de la imagen"
Texto curatorial de 
Carlos Lanza

     

Arte correo o la transparencia de la imagen

 

Por Carlos A. Lanza

Curador

 

En el artículo que escribí para el catálogo que anunciaba la primera muestra de arte correo en Honduras dije que el gran mérito de Jorge Restrepo “radica en la decisión de introducir al país un nuevo género artístico”. Hasta allí el aporte se movía en el plano de lo histórico, es decir, en documentar que la historia del arte correo en el país se inició con él. Pero ahora, hay que agregar un nuevo elemento que viene a cerrar todo el proceso: la instalación con la que estructuró la muestra fue todo un acierto estético y programático.

 

Estético porque la disposición de las imágenes en tiras de plástico colgantes les dio no sólo una fuerte carga comunicativa al permitir explorar el anverso y el reverso de las piezas, también potenció el discurso visual de las mismas al hacerlas gravitar en el espacio creando una atmósfera, un juego de transparencias realmente poéticas. La resolución anterior permitió evocar el sentido de correspondencia a que alude todo arte correo: imágenes que van y vienen; mensajes que se detienen en un lugar para ir a otro pero siempre en busca de un destino final; lo que se entrega y recibe con el alma desnuda, abierta, transparente, sin ocultar nada. Todas las acepciones anteriores nacen de ese gran acierto instalacional en el que Restrepo además hace una lectura inteligente del espacio: El Centro Cultural Español, en sí mismo, es templo a la transparencia, no existe en el país un edificio que albergue tanta luz natural en sus salas y este hecho contribuyó mucho al concepto museográfico del artista.

 

En cuanto a lo programático, quiero enfatizar que Restrepo es un artista con una clara conciencia de su oficio y su función de artista: intuitivo en la ejecución de sus obras pero muy programático y razonable en la concepción de las mismas. Se llega a este punto cuando un artista tiene bien definido un juicio sobre el arte. Se pueden hacer buenas o malas obras pero lo que no se perdona a un artista es que no conozca el sentido y la finalidad social de su trabajo.

 

 La sala está organizada en tres momentos: una de ellas está dispuesta en homenaje a Ryosuke Cohen, uno de los artistas paradigmáticos del arte correo. En otra sala encontramos a Shuzo Azuchi Gulliver en una obra colaborativa con Restrepo llamada Árbol de billetes y en ese mismo espacio, encontramos la serie de diez obras llamada Lunas negras que son una revelación de la calidad gráfica de Jorge Restrepo y que fueron preparadas como parte de la correspondencia que el artista enviará a sus colegas participantes. No podemos dejar de mencionar la participación de la austriaca Carola Unterberger quien envió una exquisita pieza de Net art. El hecho de tomar las tres salas del Centro Cultural Español nos hace percibir el espacio como una gran oficina postal.

 

Deseo destacar la participación de los artistas hondureños en esta primera muestra de arte correo, en este sentido Xenia Mejía, Celsa Flores, Gustavo Armijo, Roger Silva, Ulises Rivera, Álvaro Ortega Santos, Mario Rojas, Jorge Espinosa, Walter Suazo, la colombiana-hondureña Adriana Restrepo y las niñas Elisa Alejandra Lanza y Helena Sofía Lanza, han pasado a formar parte del primer contingente de artistas que edificaron junto a los demás creadores de diferentes partes del mundo, la primera gran correspondencia postal de la fraternidad y solidaridad.

 

La muestra organizada por Jorge Restrepo ha seguido, en términos generales, los principios sobre los cuales se ha edificado la cultura del arte correo como expresión artística. Los proyectos internacionales se han configurado alrededor de convocatorias realizadas por los mismos artistas o por instituciones encargadas de promover este género, pero siempre bajo el auspicio de un artista correo que respalde el proyecto. En esta oportunidad, desde el mes de octubre de 2007, Restrepo realizó una convocatoria masiva a los artistas de arte correo del mundo bajo el tema Feliz Navidad, la respuesta no se hizo esperar, hasta el momento en que escribo este artículo, han participado 143 artistas representando a treintaiséis países con más de doscientas obras. Estos datos son un indicador del éxito del evento, pero al mismo tiempo, de la importancia que reviste para un artista una convocatoria de este tipo. El artista correo toma con absoluta seriedad la convocatoria pues reconoce que su práctica goza de respaldo y prestigio a escala internacional, prueba de ello es que ya se han realizado congresos de arte correo y se han publicado libros que registran los diferentes enfoques que artistas y teóricos le han dado al género.

 

El tema –Feliz Navidad- bajo el cual convocó Jorge Restrepo fue tratado de diferentes maneras, algunos lo razonaron de manera crítica, enfatizando mensajes que aluden a una falsa felicidad en un mundo cruzado por la injusticia social y las guerras; otros abordaron el tema desde la tradición religiosa, hay quienes centraron sus propuestas alrededor del fetichismo de la mercancía y el idiotizante consumo que genera la Navidad; están los artistas que se quedaron en la expresión lúdica del asunto y hubo quienes no se sujetaron al tema y enviaron lo que les pareció conveniente. En arte correo el tema no es más que una justificación para realizar una muestra, no hay necesidad de unidad temática o de unidad de criterio; el artista, al enviar su obra ya es partícipe de un gesto hermoso, fraterno y esperanzador como es el gesto de dar. El acto de dar es libre, no condicionado, por eso no se vende, al contrario, se corresponde; Restrepo en el acto de corresponder tiene cuatro compromisos: 1) exhibir todo lo que llega (los principios del arte correo no admiten discusión sobre la calidad o no de la obra, la calidad esta en dar); 2) enviar una obra de su producción de arte correo, esta vez remitirá a cada participante una pieza del proyecto Lunas negras; 3) enviar un catálogo de la muestra a todos los corresponsales y; 4) tal como señalé anteriormente, no vender absolutamente nada. No comercializar le da un derecho: ser el dueño de toda la obra que llegó.

 

En cuatro meses, Restrepo pasó a ser uno de los artistas con más contactos internacionales y a tener en su archivo la colección más variada de arte con obras provenientes de treinta y seis países. Esto nos hace pensar que el arte correo va más allá de la correspondencia misma, es además, una estructura abierta que hermana a los artistas democratizando sus formas de hacer arte y redefiniendo la función social de éste por vías más dinámicas y diversas de comunicación. El arte correo se muestra como un arte alternativo a los modos ya comunes de producir, promover y hacer circular la obra. Como señala John Held, “El arte se está desarrollando como una guía de traspaso de información, y los artistas buscan nuevas maneras de comunicar la experiencia del arte.” Honduras ha pasado a conformar la red internacional de arte correo, la instalación es uno de los montajes más originales que se han realizado y ayuda a comprender la riqueza expresiva de este movimiento. La transparencia de la imagen que nos oferta Restrepo es un ejercicio visual que revela los códigos de un arte que viaja feliz para mostrarse en su constante renovación estética y ética. Es una apuesta por la unión y la solidaridad entre artistas en un mundo caracterizado por el sectarismo más atroz. La transparencia es aquello que la mirada desnuda para verse en la conciencia del otro.

 

Tegucigalpa, 19 de diciembre de 2007

                     

             


 

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